ARTÍCULOS,HISTORIA

El desastre de Annual. El ejército perdido. 1ª Parte

7 Jul , 2016  

Juan Manuel Álvarez Espada

Desde Encinasola

 

INTRODUCCIÓN.

Exactamente 15 años antes de los días que dieron lugar a nuestra guerra civil, se produjo otro hecho que fue causa de uno de los mayores desastres en el campo militar de la era contemporánea en España. La derrota militar, condujo a la literal desaparición de más de 9.000 soldados españoles y 2.000 rifeños afectos a España y un número indeterminado de bajas en las tribus rifeñas desafectas.

Políticamente, condujo a una crisis política que acabó con el advenimiento de la dictadura de Primo de Rivera, y posteriormente con la proclamación de la República y la consiguiente Guerra Civil.

La guerra de Marruecos, más concretamente en la zona del protectorado del Rif, fue un largo conflicto que puede decirse que comenzó en 1909, al sublevarse las tribus rifeñas de la región norte de Marruecos frente a las autoridades coloniales españolas.

A la hora de comenzar a narrar los hechos que transcurrieron desde principios de junio de 1921 hasta el 9 de agosto, fecha de la rendición final de las tropas españolas en Monte Arruit, he decidido seguir la cronología de los hechos en los días más emblemáticos y el resto de hechos por grupos de días.

Por poner una fecha de inicio he decidido huir de las causas por las que España operaba en la zona. Existe suficiente bibliografía para poder consultar los motivos, cuáles fueron los acuerdos que desembocaron en la presencia de España en la zona y los límites de actuación.

He querido empezar por el 5 de junio de 1921, día en el que el general Fernández Silvestre se reúne con el general Berenguer, alto comisario en Marruecos para informarle de la pérdida de la posición avanzada en el monte Abarrán. Esta estaba a 9 km al norte de Annual, posición central del ejército español que busca llegar hasta Alhucemas, centro de la resistencia Rifeña, que se encuentra al mando de Abd – El – Krim.

 5 de junio de 1921.- Melilla.

El General Silvestre, jefe de la comandancia militar de Melilla y de las operaciones, atribuye la pérdida de Abarrán a la fortuna, desestimando un posible alzamiento de las harkas rifeñas. Se reúne con el General Berenguer, alto comisario en Marruecos cerca de Sidi Dris. El Gral. Silvestre pide refuerzos para continuar el avance, pero le son denegados. El Gral. Berenguer le pide que refuerze posiciones y fortalezca la retaguardia hasta Melilla antes de seguir el avance.

Gral. Manuel Fernández Silvestre

Gral. Dámaso Berenguer

Gral. Dámaso Berenguer

 

6 de junio de 1921.- Ceuta.

 El Gral. Berenguer, ante las noticias que llegan al ministerio de la Guerra en Madrid, sobre lo que está ocurriendo en la ofensiva del Gral. Silvestre, manda un telegrama al Vizconde de Eza, ministro de la guerra, en el que le indica que la situación se encuentra estabilizada a nivel general en todo el Rif.

7 de junio de 1921.- Annual.

El Gral. Silvestre después de la pérdida de Abarrán y después de la conversación con el Gral. Berenguer, realiza una labor de protección de su posición central (Annual), en espera de los necesarios refuerzos para seguir avanzando. Ocupa varias posiciones en media luna con centro en Annual: Talilit (y tres posiciones más rodeando el paso de Izzumar), Buymeyan e Igueriben.

Igueriben, será una posición especial. Cierra por su flanco izquierdo la posición de Annual, y asegura la retirada hacia el paso de Izzumar en caso necesario. Se trataba de una posición sin agua y sin piedras para realizar parapetos. La fortificación en sí era deficiente, compuesta por sacos terreros y sólo dos hileras de alambre de espino en la alambrada que, además, estaba situada muy cerca de los parapetos debido a que casi toda la posición estaba rodeada de acusadas pendientes. Sin vía de acceso adecuada con numerosos barrancos y con la aguada a más de cuatro kilómetros.

Queda al mando de esta posición el Comandante Mingo al frente de unos 350 hombres del Rgto. Ceriñola nº 42. Posteriormente sería sustituido por el Comandante Benítez.

Las fotografías que se exponen a continuación pertenecen al libro Igueriben del único oficial superviviente de dicha posición, El Teniente Luis Casado Escudero.

Comandante Mingo

Comandante Mingo

Comandante Benítez

Comandante Benítez

Posición Igueriben

Posición Igueriben

 

Leyenda Posición Igueriben

Leyenda Posición Igueriben

12 de junio de 1921.- Melilla

El general Silvestre, increíblemente, concede licencia permanente a los soldados de la última quinta de 1918 y parcial a las quintas de 1919. Tres mil veteranos se marchan semanas previas al desastre. El reemplazo estará formado por los quintos de 1920, recién llegados y sin experiencia de combate.

 15 de junio de 1921.-  Melilla

El Coronel Morales y Mendigutía (jefe de la policía indígena) reflexiona sobre la situación actual de la campaña. Historiador y arabista (conoce el árabe y el chelja de los rifeños) sabe que la toma de Abarrán por el enemigo no es un ataque aislado, así como tampoco lo es el ataque a Sidi Dris en la costa. Sidi Dris que también fue atacado el mismo día 1 de junio, resistió por el auxilio que brindó la armada a la guarnición.

Fdez. Tamarit

Además, conoce y así se lo dice a su superior el General Silvestre, que los rifeños amigos de España están siendo asesinados unos tras otros, y que cabilas amigas como los bocayas están siendo presionadas por cabilas más irreductibles como los beniurriagueles comandados por un antiguo subordinado suyo en la policía indígena que pronto se hará famoso Abd-el Krim.

Para colmo de males, no deja de lamentarse de la decisión descabellada tomada por su superior el General Silvestre y por el Alto comisario General Berenguer, de bombardear el zoco de Axdir con los cañones del peñón de Alhucemas. Este bombardeo realizado el 13 de Abril para amedrentar a los rebeldes y fortalecer a los aliados de España ha conseguido el objetivo contrario: unir a enemigos y antiguos aliados contra España, además de muertos y heridos sin distinción de pertenencia a una determinada cabila.

Sabe, además, que en caso de derrota, las cabilas que han dejado atrás en su avance pueden volverse contra ellos. Esta información es compartida por el Tte. Coronel Fernández Tamarit

No deja de lamentarse y reflexiona cuál puede ser la próxima jugada del enemigo y cuál puede ser la respuesta española. Quizás la propuesta que tiene en la mente pueda ser acogida por su superior…

 Jueves, 16 de junio de 1921.- Igueriben

Igueriben

Aunque la posición de Igueriben ha sido esporádicamente atacada con fuego de fusil (el ataque más importante había sucedido el 12 de junio) desde su conquista el pasado 7 de junio, a partir de este día 16 de junio está a tiro de los rifeños debido a que estos, a pesar de la oposición de los españoles con fuego de fusil y artillería, han tomado la cercana loma de los árboles desde donde se domina dicha posición.

Este hecho, fue advertido premonitoriamente en su momento, por el Comandante Benítez defensor de Sidi Dris, posición atacada el 1 de junio y actual comandante jefe de la posición de Igueriben.

19 de junio de 1921.- Annual

Continúa el bombardeo sistemático mediante la artillería, desde la posición de Igueriben y desde la posición de Annual, de la loma de los Árboles donde se han instalado los rifeños para hostigar Igueriben. No obstante, a pesar del hostigamiento siguen llegando los convoyes desde Annual con víveres, munición y, sobre todo, agua.

Por otro lado, en un hecho inusual, el Tte. Coronel Fernández Tamarit contesta al Gral. Silvestre a través de carta, después de un cruce previo de notas, sobre la situación en la retaguardia española donde las cabilas que allí se encuentran están armadas y su lealtad no es del todo fiable. Le dice, también, que debería asegurarse dicha lealtad o bien desarmarlos.

También le indica al Gral. Silvestre que la policía indígena debería ser depurada de elementos “infectos” entre la “soldadesca”, y que sus mandos no hacen el menor esfuerzo por integrarse, retirándose a Melilla a la más mínima ocasión para vivir confortablemente en los cuarteles.

Le dice, finalmente, que si sigue estableciendo tropas en vanguardia alrededor de las posiciones de Annual, Sidi Dris y Afrau se encontrará con que, en caso de una retirada prematura, no tendrá masa de maniobra para defender la retaguardia y las cabilas se les echarán encima. Dice no esperar nada de su Gral. y estar a su disposición para lo que ordene.

El Tte. Coronel Fernández Tamarit, mandó la posición del zoco el Telatza de Bu-Beker hasta su retiro por enfermedad siendo sustituido por el Tte. Coronel García Esteban,  de nefasta actuación en la retirada de julio.

Todo este cruce de notas y carta final entre Fdez. Tamarit y el Gral. Silvestre se produce después de su internada al frente de sus hombres de la policía indígena por la zona de Busfemaden. Reconoce el terreno y encuentra un agujero en la línea defensiva rifeña. Según informa, se pueden utilizar las tres armas (infantería, caballería y artillería) para, en una acción envolvente, dejar a los rifeños a las espaldas, conquistando su principal punto de abastecimiento; AXDIR.

23 de junio de 1921.- Melilla

Comienzan por parte del jefe de asuntos indígenas, Coronel Morales, un intento de llegar a un acuerdo con los representantes de las cabilas Beni Urriagel, Beni Hadifa. Beni Ittief y Bocoyas. Estas reuniones serán secretas y se pretende contribuir a la formación de una alianza española que pueda minimizar las ansias de guerra de Abd el Krim. Las reuniones se realizarán en Buymeyan, frente a Annual.

Las conversaciones terminarán sin acuerdo ninguno a principios de julio de 1921. El Coronel Morales vuelve a comunicar al Gral. Silvestre su temor a una insurrección general de las cabilas.

26 de junio de 1921.- Tetuán.

El Gral. Berenguer, alto comisionado en el Rif, pone en marcha la ofensiva en el Yebala (zona occidental del Rif) para poder someter a las cabilas que están bajo el poder del Raisuni, llegando a su feudo de Tazarut. En esta ofensiva participan unidades del recién creado cuerpo de La Legión.

Se sigue con el plan “Berenguer – Silvestre” de actuar en los dos frentes hacia Alhucemas y poder pacificar todo el Rif.

Mientras tanto en la zona oriental, el frente sigue tranquilo y desde la loma de los Árboles se sigue hostigando a Igueriben, aunque son poco importantes.

El Gral. Silvestre comienza a pensar en una alternativa de aprovisionamiento a su ejercito diferente a la larga línea Melilla – Nador – Monte Arruit – Dar Drius – Ben Tieb. Quizás una base costera pudiera ser la solución…..

5 de julio de 1921.- Ceuta.

En la zona occidental del Rif, en la comandancia general de Ceuta, continúan las operaciones contra el Raisuni. Las fuerzas de la comandancia de Ceuta divididas en tres columnas (mandadas por el general Sanjurjo, el coronel Saliquet y el coronel Cogolludo) avanzan hacia el Yebel-Aman, zona principal de concentración del Raisuni en el Yebala. Han ocupado Beni – Aros, Beni – Ratem y Beni – Idel que pasan a fortificar para continuar el avance.

Se hace eco la prensa de peticiones de refuerzo para el norte de África, incluso llegando a decir que quiere mandarse una división completa. El ministro de la guerra lo desmiente categóricamente. Confía en que el tercio de extranjeros (La Legión) de reciente creación y los regulares, ambas fuerzas formadas por voluntarios, sean las columnas centrales de la ocupación española. No obstante, a pesar de los desmentidos a la prensa (ABC, 1/07/21) el Gral. Silvestre pide insistentemente refuerzos.

En la zona oriental, comandancia general de Melilla, se detiene a cuatro búlgaros que han desertado de las fuerzas de Abd-el-Krim (ABC, 5/7/21). Se confirma así que existe presencia de mercenarios europeos entre las fuerzas del cabecilla rifeño.

15 de julio de 1921.- Annual.

El Gral. Silvestre presenta al Gral. Berenguer una propuesta de situar en línea recta hacia la costa una base de operaciones para abastecer a la posición de Annual dadas las precarias condiciones en las que se encuentran las rutas terrestres de abastecimiento. Esta base, que sería importante incluso para el propio ejército ya que le asegura una retirada y posible evacuación, no será aceptada. El ejército, sin este abastecimiento alternativo y, en caso de insurrección, estaría perdido, dado que debería recorrer más de 100 km hasta la comandancia en Melilla.

En la comandancia de Ceuta continúan las operaciones contra el Raisuni. Se está cercando su feudo de Tazarut.

Comienza el hostigamiento a la posición de Igueriben de forma sostenida desde la loma de los árboles. Cada vez es más difícil abastecer dicha posición.

16 de julio de 1921.- Igueriben.

Abd el-Krim inicia el asalto en toda regla contra Igueriben. El jefe de la posición es el comandante Julio Benítez Benítez quien había sido trasladado recientemente desde Sidi Dris a esta posición. Para lograr su objetivo, Abd el-Krim atacó la posición de frente y trató de envolverla cortando el paso entre ella e Izzumar. El intenso tiroteo sobre la posición duró todo el día y ocasionó algunos muertos y heridos entre la tropa. El sargento Armando Antón Cisneros resultó muerto.

El intento de envolvimiento de la posición fue observado en Annual y, desde allí, se envió una columna al mando del teniente coronel Pedro Marina, del Regimiento de Ceriñola, para repelerles. La columna estaba formada por:

  • Un tabor de Regulares.

  • Dos escuadrones de Regulares.

  • Tres compañías de fusiles de Ceriñola.

  • Una batería de montaña.

La columna se dirigió a envolver el flanco derecho del enemigo, al que obligó a retroceder hacia el norte, donde atacó los poblados adictos a España existentes entre Buymeyán y Talilit.

A las 14:00 horas salieron los convoyes de aprovisionamiento de Buymeyan e Igueriben. Los rifeños hostigaron al convoy de Igueriben haciendo dos disparos de cañón sobre la posición y disparando con fusilería sobre el convoy desde la Loma de los Árboles.

La columna de aprovisionamiento a Igueriben estaba al mando del comandante Juan Romero López y estaba formada por:

  • 10 mulos cargados con cubas de aguas.

  • 12 mulos cargados con víveres.

  • 41 mulos con cargas de municiones: 336 granadas de metralla de 75 mm, 36 granadas rompedoras, 176 granadas ordinarias, una carga de botes de metralla y 10 cajas de cartuchos de fusil.

  • 4 mulos cargados con artolas para transportar heridos.

Encuadrado en la columna iba el teniente de artillería Ernesto Nogués Barrera, al mando de 17 artilleros. La protección del convoy se encomendó a un escuadrón de Regulares al mando del teniente de caballería Joaquín Cebollino Von Lindeman.

Nada más salir la columna, un francotirador disparó sobre el comandante Romero, que cayó herido. La columna continuó el avance, cada vez mas hostigado por los disparos rifeños. El escuadrón de Regulares se vio obligado a cargar varias veces para asegurar la progresión. A los pocos minutos los rifeños reanudaron el fuego de fusilería sobre hombre y mulos, obligando al convoy a estirarse y a hacer fuego de protección por descargas. El teniente von Lindeman volvió a cargar contra la masa de rifeños para tratar de asegurar la llegada del convoy a la posición, siendo el primero en llegar a la misma. Allí ayudado de algunos soldados, abrió la puerta de la alambrada y quitó los sacos terreros que obstruían la entrada. Su avance fue protegido por dos ametralladoras que el teniente Alfonso Galán Arrabal sacó fuera de la posición de Igueriben y que emplazó en unas alturas próximas, enfilando de flanco a los rifeños.

Mientras tanto, el teniente Nogués había caído al suelo al resultar muerto su caballo. Sin desanimarse, pistola en mano, se puso al frente del convoy e hizo que llegasen a la posición.

Al percatarse de que varias cargas de munición habían caído pendiente abajo al ser abatidos sus mulos, el teniente Nogués y sus artilleros se lanzaron a recogerlas, consiguiendo introducirlas en la posición, donde son recibidos con vítores. En esta acción, 8 artilleros resultaron heridos.

Después de dejar en la posición a las acémilas, a sus conductores (31 soldados de intendencia) y al teniente Nogués con sus artilleros (menos un herido que consiguió ser evacuado en artolas hasta Annual), el escuadrón de Regulares regresó a Annual tras romper de nuevo el cerco enemigo a la larga y recogiendo a su paso todas las bajas habidas en el combate (cinco muertos, nueve heridos y dos contusos). Tal acción le valió al teniente von Lindeman la concesión de la Laureada por RO. de 1 de agosto de 1927.

Las bajas totales españolas en este combate fueron 17 muertos y 55 heridos. Entre los muertos estaba el teniente Ledesma, del Rgto. Melilla núm. 59.

El agua que habían traído, se había derramado casi en su totalidad por estar las cubas muy agujereadas. A partir de este día, los defensores se quedaron sin agua y se vieron forzados a chupar mondas de patatas machacadas y a beber el líquido de los botes de tomates y pimientos, agua de colonia, tinta y orines mezclados mezclada con azúcar.

Mientras tanto en España, ninguna noticia al respecto de la situación en Marruecos. Solo en el ABC se dan referencias al avance en la comandancia de Ceuta y a la caída de Abarrán que ocurrió en junio de 1921.

18 de julio de 1921.- (segundo día de asedio a Igueriben)

Al llegar la noche, los rifeños reanudaron sus ataques. Consiguieron llegar hasta la alambrada, pero fueron rechazados con granadas de mano, fuego de ametralladora y lucha a la bayoneta. Los artilleros dispararon con la espoleta graduada a cero. Las bajas españolas fueron tres muertos y tres heridos.

Víctimas de este ataque nocturno fueron los mulos del convoy de aprovisionamiento. Atrapados entre la alambrada y el parapeto, asustados y heridos, muchos de ellos se desplomaron sobre la alambrada y la destrozaron en gran parte. Los españoles tuvieron que rematar a los supervivientes para que los destrozos no aumentasen. Por la tarde, sus cuerpos se hincharon con el calor (55 grados) y estallaron, lo que añadió otra pesadilla a los defensores, que vomitaban por el pestilente olor de los destrozados cuerpos de los mulos.

Al despuntar el día los rifeños trataron de cortar por segunda vez el camino a Izumar haciendo una trinchera, pero una compañía de ingenieros de Annual la reparó a toda prisa.

La aviación española en Melilla envió dos aparatos cuyas bombas ni asustaron a los rifeños.

En Annual cundía la alarma, pues alrededor del mediodía se dieron cuenta de que se iban a quedar sin municiones de artillería. Mientras tanto, se pasaron el resto del día preparando otro convoy de aprovisionamiento.

En Igueriben la posición siguió sufriendo un violento fuego de fusilería. El ataque enemigo fue más intenso en el sector este, donde los rifeños podían acercarse a cubierto de unos peñascos. Los rifeños comenzaron a disparar con un cañón (seguramente uno de los tomados en Abarrán) y, si bien al principio su puntería no era buena, por la tarde consiguieron producir bajas entre la tropa. El fuego se intensificó cuando los de Annual trataron de salir con otro convoy, que fue parado inmediatamente por la gran superioridad de los rifeños.

El comandante Benítez ordenó al teniente Ovidio Rodríguez que enterrara a los muertos fuera de la posición, porque dentro de la misma el terreno era de roca. El teniente procedió a ello, pero nada más salir de la alambrada su sección fue objeto de un violento fuego que le ocasionó dos bajas. Se le ordenó retirarse sobre la posición, pero a pesar de ello consiguió enterrar el cadáver del sargento Antón y reparar la alambrada del sector norte.

Foto Posición IgueribenEl teniente Luis Casado Escudero y el soldado Julián Muñoz Contiñán fueron felicitados por el comandante Benítez frente a su compañía, por el valor y pericia demostrados al recoger a un soldado de Regulares del convoy del día anterior, con su fusil y su munición, que había quedado malherido frente a la posición.

Ese día los defensores de Igueriben sufrieron 3 muertos y 4 heridos de tropa. Fue herido también el teniente Julián Sierra Serrano, que tuvo que dejar el mando de su sección.

19 de julio de 1921, (Tercer día de asedio de la posición de Igueriben).-

Al anochecer el ataque rifeño se intensificó sobre Igueriben, llegando hasta las alambradas y arrojando granadas de mano. Los de Igueriben emplearon los 50 granadas que los quedaban de dotación para repeler el ataque y tuvieron que concentrar los fuegos de los cañones sobre la entrada de la posición, pues hasta ella habían llegado los atacantes.

En una ocasión los rifeños gritaron a los españoles incitándoles a la rendición, a lo cual los soldados respondieron con vivas a España y descargas cerradas de fusilería. El comandante Benítez se distinguió aquella noche, pues estuvo en todos los frentes dirigiendo la defensa y animando y arengando a sus tropas en todo momento.

Esa noche murieron cuatro de los seis policías indígenas y un cabo que había en la posición, defendiendo la cocina del campamento.

A las 04:00 horas de ese día, el comandante Benítez solicitó auxilio urgente. En el campamento de Annual se organizaron tres columnas a toda prisa:

  • Comandante Alfaro, al mando de dos compañías de fusiles y un escuadrón de Regulares. Misión: ocupar las alturas del norte y sobre la derecha del camino que conducía a Annual.

  • Teniente Coronel Núñez de Prado, al mando de dos compañías de fusiles, una de ametralladoras y un escuadrón de Regulares (al mando del teniente von Lindeman). Misión: introducir el convoy de abastecimiento en Igueriben.

  • Comandante Romero López, al mando de tres compañías de fusiles y una batería. Misión: quedar en reserva.

Dada la orden de avance, la columna del comandante Alfaro ocupó sus objetivos sin resistencia, pero la del teniente coronel Núñez del Prado quedó detenida rodeada por numerosos enemigos. El teniente coronel envió al teniente von Lindeman para informar al coronel Argüelles, jefe de la circunscripción de Annual, de la imposibilidad del avance, pero regresó al poco tiempo con la orden de resistir sobre el terreno.

El teniente coronel envió al capitán Carlos Zappino y Zappino de nuevo al campamento con el mismo mensaje, pero el coronel le despachó de regreso reiterando su orden. El capitán Zappino no llegó a su puesto, pues fue muerto en el camino de vuelta.

El acoso enemigo llegó hasta el propio campamento de Annual y amenazó con cortar la retirada de las tres columnas. Estas tuvieron que replegarse por escalones hasta Annual. En la última fase del repliegue fueron apoyados por siete compañías del Regimiento de San Fernando y una compañía de ingenieros que fueron enviadas desde las posiciones de Izzumar y Dar Drius.

Las bajas españolas en este combate ascendieron a 88: 14 muertos y 74 heridos. Entre los muertos se encontraron el capitán Zappino y el teniente Francisco Nuevo Soriano.

A las 14:00 horas el coronel de caballería Francisco Javier Manella Corrales llegó a Annual y se hizo cargo del mando de la circunscripción de manos del coronel de artillería Argüelles.

A las 16:00 horas el coronel Manella organizó un nuevo intento: el capitán Rosal, al mando de su compañía de Regulares y apoyado por otras tres compañías de Regulares, trató de subir hasta la posición llevando tres cantimploras por hombre. El avance fue apoyado por tropas peninsulares del Regimiento de África desplegados a su derecha. Pero en un momento dado, fatigados e impotentes, los soldados indígenas de Regulares flaquearon, tiraron las cantimploras al aire y retrocedieron.

El enemigo seguía haciendo fuego de fusilería sobre la posición. Un cañón enemigo emplazado a unos 1.300 metros destrozó parte del parapeto norte y cuatro cajas de municiones. Por su parte, la batería de Igueriben casi había agotado sus municiones.

En un momento dado se recibió en la posición el siguiente telegrama:

“El Mando felicita a los heroicos defensores, alentándoles a seguir manteniendo la resistencia con ese admirable espíritu de sacrificio, que es la admiración y orgullo de sus hermanos de armas. Ya se hallan concentradas en Annual numerosas fuerzas que han de convoyar los socorros de que tan necesitados está esa posición. Y tropas frescas para relevar a los heroicos defensores de Igueriben, que tan ganado tienen el descanso. La Patria, atenta a vuestro gallardo gesto, sabrá recompensar vuestros sacrificios.”

Mientras tanto en Melilla, el Gral Silvestre ya de noche redacta un mensaje cifrado al ministro de la guerra. Pide un envío urgente del siguiente material:

  • 15.000 granadas de 75 mm y otras tantas de 70 mm.
  • 10 millones de cartuchos Mauser y 2 millones de cartuchos Remington

Este material no existe en Melilla y se manda petición a la península ¡¡¡¡CON DOCE HORAS DE RETRASO!!!!!

El Gral. Silvestre empieza a vislumbrar la realidad, el frente está siendo atacado coordinadamente y en toda su extensión realizando el enemigo acciones de diversión y moviendo las fuerzas bajo su mando cual monigote en una función para niños. Recibe con preocupación no ya el asedio de Igueriben sino los intentos del enemigo por cortar la retirada por el paso de Izzuman (única salida del ejército en una retirada) rechazados de momento por las tropas que acampan en Annual.

Asimismo, en la comandancia militar de Ceuta, el alto comisario Gral. Berenguer, enfrascado en el ataque a Rokba contra el Raisuni, sigue con preocupación los partes de guerra que le llegan de Melilla. Pero incomprensiblemente no hará nada hasta que sea demasiado tarde.

Vista general desde la posición de Igueriben: Foto de Foro Historia de Google Earth. Creado por TintoStaRosa).

Vista general desde la posición de Igueriben: Foto de Foro Historia de Google Earth. Creado por TintoStaRosa).

Se puede observar desde la posición, el campamento base español de Annual. En la loma de los árboles se concentraban los esfuerzos enemigos en cortar la ruta de aprovisionamiento a la posición. A la izquierda la posición perdida de Abarrán (1/6/21) y al fondo la posición de Sidi-Dris en la zona costera cerca de la desembocadura del río Kebir.

20 de julio de 1921, miércoles. cuarto día de asedio a Igueriben.

Por la noche reanudaron los ataques, utilizando de nuevo granadas de mano. Trataban de apoderarse de los cadáveres de sus compañeros que estaban muertos en la alambrada y en la zona de la batería, que, por permanecer muda, creían indefensa. Hubo que enviar a este sector una sección del Ceriñola al mando del alférez Villanova, quienes ocasionaron numerosas bajas al enemigo.

La situación llegó a ser tan apurada esa noche que se solicitó a Annual que rodeara la posición con fuego de artillería para evitar los reiterados asaltos enemigos, cosa que hicieron los artilleros de Annual con precisión matemática. El ataque remitió algo a primeras horas del día, pudiendo darse descanso a las tropas, pero sin abandonar el parapeto.

El general Navarro llegó por la mañana a Annual con refuerzos de Policía Indígena. Al ponerse al corriente de la situación comunicó al general Silvestre que la situación en Annual era bastante delicada y que no realizaría ese día ningún intento de romper el cerco, dado el escaso espíritu de lucha que había encontrado en las tropas.

Por su parte, los defensores de Igueriben continuaban resistiendo. Aumentaban las bajas en número considerable, tanto de heridos como por agotamiento, y las ametralladoras comenzaron a fallar por falta de refrigeración y averías mecánicas. Un proyectil de artillería cayó en la enfermería, matando a una treintena de heridos que allí se alojaban. Tan solo quedaban un centenar de defensores en condiciones de luchar, cuyo número apenas era suficiente para cubrir el parapeto, en el cual también se hallaban los heridos y los oficiales.

El comandante Benítez animaba a sus hombres y no pensaba en rendirse, a pesar de que había informado al general Navarro de que sus hombres

… se ahogan con el hedor de los cadáveres; la pestilencia y carencia de agua hace mortales las heridas y conclúyense las municiones.”

El general Navarro les envió varios telegramas dándoles ánimos, les calificó de

“… héroes que tan alto ponéis el nombre de España …”,

y les pidió

“… resistir unas horas más, pues lo exige el buen nombre de España.”

Nuevamente sufren otro ataque por la noche. Un moro vuelve a solicitarles la rendición y nuevamente se le responde con una descarga de fusilería y un ¡Viva España!. Se transmite la noticia a Annual, que responde

“resistid esta noche, y mañana os juramos que seréis salvados, o todos quedaremos en el campo del honor.”

El general Silvestre pasó el día en Melilla tratando de reunir soldados para mandar a Annual y solicitar al Alto Comisario Gral. Berenguer el envío de barcos y aviones.

Representación artistica Posición Igueriben

Representación artistica Posición Igueriben

(CONTINUARÁ…)


One Response

  1. Herminio Redondo García dice:

    Un artículo realmente informativo. Espero impaciente la continuación.
    Saludos.

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